lunes, 3 de agosto de 2009

DOSSIER: Sables para Oficial General de Infantería.


Pasan quince años, quince largos años desde que Bonaparte se hiciera con el poder en Francia, primero como Primer Cónsul, después como Emperador.
Durante estos años de guerra y paz, la vida va evolucionando con el progreso de aquella época, va industrializándose y con ello llegan cambios en todos los ámbitos, también en la moda de las armas y sobretodo en los sables, piezas indispensables para el militar de aquella época, época que se hablaba de honor, menospreciándo lo más importante, el derecho a la vida.
En éste articulo, quiero presentar tres sables, atribuidos a Oficiales Generales de Infantería.
El primero contando desde la izquierda, es un sable para Oficial General de Estado Mayor, según indican los atributos que portan las navetas de sujección. Asimismo lleva grabadas en la parte inferior de su monterilla, tres estrellas de cuatro puntas, lo que nos indica que se trataba de un Teniente General de Infantería.
El segundo sable, más lujoso, es un modelo de los llamados "de Vendemaire" y lleva una estrella de cuatro puntas, por lo que afirmo que su dueño fué un General de Brigada, de Infantería. Su vaina, como habitual no lleva anillas.
El tercero, es un sable para Oficial General, como indican las alusiones que su montura lleva y pertenece al Reino de Holanda ya que lleva un disco ovalado como protector de mano, con el león de Holanda. Recuerdo que el Reino de Holanda estaba integrado en el Imperio francés.
Normalmente, las vainas de los sables para Oficial Superior de Infantería no llevaban anillas a menos de que el propietario del sable decidiera lo contrario, teniendo en cuenta de que al ir montado se suspendía mejor un sable anillado que suspendido de un talí, como era habitual en el Arma de Infantería.

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