viernes, 20 de marzo de 2009

El sable "a la chasseur" mod. AN-IX y AN-XI


Francia, año nueve de la Revolución o año 1800 del Calendario Gregoriano, Francia entra en su época Consular tras el golpe de estado del 18, Brumario, Bonaparte se convierte en Primer Cónsul y decide la renovación total en sus Ejércitos.
Al margen de las múltiples renovaciones que en este año comienzan, nos ocuparemos, en este artículo de la renovación del sable, para la Caballería Ligera (Húsares y Cazadores a Caballo), así como para la Artillería Montada y para Lanceros. Nace pues el sable "a la chasseur" o a la "cazadora". Este sable se crea con el objeto de unificar a todos los regimientos arriba reseñados, excepto para los regimientos más prestigiosos de Húsares, quienes lo rechazan por no querer abandonar sus viejos "Húngaros", Napoleón les otorga éste privilegio.
Este sable es de líneas muy esbeltas, montura en latón, formada por tres gabilanes y un largo galluelo, terminado en botón hacia la hoja, puño de madera, con torzal de cuerda forrado de cuero con dos olivas en latón, una a cada lado del puño y monterilla corrida. Su hoja, es de la prestigiosa Manufacture D´Armes Blanches du Klingenthal, regida por los famosos hermanos Colaux, es curva con vaceos a ambos lados de la misma con un solo filo corrido hasta la punta, lomo cuadrado en sus tres tercios, formando en su cuarto tercio un contrafilo hasta la punta. La vaina es entera de hierro, con brocal desmontable, dos abrazaderas provistas de anillas y batiente. El modelo se identifica como AN-IX, a la Chasseur y sufre una modificación en 1802, pasando a ser el modelo AN-XI a la Chasseur. Dicha modificación se basa exclusivamente en la vaina y consiste tan solo en cambiar su grosor para hacerla más consistente ya que la del primer modelo era muy frágil y con el traqueteo del caballo se deformaba.
El sable reproducido, lleva grabadas en su montura y hoja, todas las informaciones necesarias, para poder catalogarlo, se trata de un AN-XI, proviene de Klingenthal, Manufactura Imperiale y está fechado en: , lleva también los punzones de los controladores de la mencionada fabrica, activos en la fecha indicada.

jueves, 19 de marzo de 2009

El sable "à L´orientale"


Batalla de las Pirámides 21, de Julio de 1798

Formados los célebres cuadros diseñados por el General Bonaparte, compuestos por varias filas de granaderos, esperan la carga de los mamelucos. En el centro está situada la intendencia, con su carro de abastecimiento, y los oficiales para dar las ordenes a las líneas que forman los cuadros. Los granaderos codo a codo, reciben la orden de apuntar, están tensos, al poco rato se oye un intenso ruido y se percibe una gran humareda de polvo que envuelve a la célebre caballería mameluca, dirigiéndose al galope en carga hacia los cuadros, se acercan en gran desorden, los soldados tensos apuntando esperando las ordenes de sus oficiales, que esperan tenerlos encima para no errar el blanco. Ya a unos pocos metros, reciben la orden de disparar, con el gran estruendo de la descarga, quedan inundados por una gran nube de humo, mientras esperan a la bayoneta la aproximación de algún superviviente. Al disipar la humareda, solo se ven caballos y jinetes esparcidos por doquier, reciben la orden de recargar y esperar una segunda carga, ésta llega enseguida. Los soldados a la orden de disparo abren fuego de nuevo, quedando ciegos por la gran humareda producida por la segunda descarga, que al disipar deja ver un horrendo paisaje de muerte, los pocos supervivientes de la carga, ya no vuelven.
La disciplina y el orden de las nuevas tácticas de combate, se impone sobre la obsoleta y anticuada carga de la caballería mameluca, el arte de la guerra ha cambiado. De entre las filas, sale un Oficial que se acerca a los caídos, se agacha y recoje un sable, es un sable muy curvo, de líneas muy esbeltas, la hoja es de Damasco con incrustaciones de plata y oro, la vaina, de madera, forrada de "chagrin noir", embutida en embellecedores de plata y oro, con una anilla a ambos lados para su suspensión en bandolera, todos quedan atónitos al ver al Oficial que colgaba de su uniforme su preciado trofeo. Fue así, como nació la moda del sable a la oriental. Los oficiales, se lo procuraban o bien en los campos de batalla como trofeos de guerra o bien los compraban a los maestros artesanos de El Cairo. Al regresar a Francia, resaltaba, el sable oriental con el uniforme actual de la época, lo que abrió los ojos a los fabricantes que empezaron a fabricar éstos modelos, comercializándolos en Europa. Fue tan extenso su uso, en todos los ejércitos de esa época, que todavía hoy en día perdura para el uniforme de gala del generalato de casi todos los ejércitos de la actual Europa.
El modelo fotografiado en éste artículo es un "Kiligh" o "Cimitarra", exactamente igual al usado por el Mariscal Lannes. Su hoja es de Damasco, con incrustaciones de oro, está fechado en 1780 y firmado por el artesano que lo elaboró. Vino de Egipto con la repatriación de las tropas del General Bonaparte.

Los famosos sables "a la Hussarde"


En la época de Louis XV, Francia, que regía los destinos de Europa, aporta a sus ejércitos la contratación de regimientos mercenarios procedentes de la Europa del este, concretamente y entre otros países, Hungría, que aporta a Francia los famosos regimientos de Húsares. Estos guerreros, excelentes jinetes, vestidos con singulares ropages, con largas trenzas y grandes bigotes, venían dotados de su célebre sable a la húngara, a la husarda, o también llamado de "estribo". Estos sables son tan aptos para el combate y tan queridos y apreciados por sus dueños, que a pesar de las modificaciones que van sufriendo en el transcurso de los años, pasando por el reinado de Louis XVI, Revolución, Directorio, Consulado e Imperio, llegando hasta "Waterloo", con el fin del Imperio de Napoleón Bonaparte.
Tras varias modificaciones a partir de sus formas primitivas, alcanza su esplendor en la época consular, con la alta orfevrería, creando verdaderas obras de arte. Ya en los años del Imperio, las formas se estilizan y adquieren una singular esbeltez en las líneas, aunqué nunca abandonan a sus viejos y queridos "húngaros".
El modelo representado es la variante de 1786, para tropa de húsares.